Si existe una razón para movilizar a los conservadores, el presidente Obama se la está dando. El 61,3% de los ciudadanos americanos piensa que su país está circulando por el camino incorrecto (Fuente: Real Clear Politics) y solo el 43% opina que el presidente Obama está haciendo un buen trabajo. Desde que asumió como presidente, Estados Unidos ha perdido 2,2 millones de puestos de trabajo y la deuda nacional se ha incrementado en US$2,6 Billones. El Congreso, sin ayuda de los republicanos, aprobó la tan criticada reforma de salud pública. Los impuestos, actualmente en un nivel moderadamente elevados, subirán en forma considerable el próximo 1 de enero, a no ser que el Congreso diga lo contrario. El gasto público incrementa a un ritmo de US$4,100 millones por día y el déficit fiscal se encuentra en niveles récord.
La fórmula está dada para que los conservadores se hagan escuchar.
El próximo 28 de agosto, algunos grupos conservadores liderados, por el célebre reportero de la cadena Fox News, Glenn Beck, y la ex candidata a vicepresidente, Sarah Palin, se congregarán en Washington DC, en lo que se será la mayor demostración en contra de la Administración Obama desde el comienzo de su mandato. Aunque los organizadores desean que esta marcha no tenga un trasfondo político, se espera que la gran mayoría de los participantes sean aquellas personas disgustadas con el sendero por el que Obama está llevando a los Estados Unidos. El lema de la marcha será "restaurando el honor" y estará dedicada a todos aquellos que han luchado y siguen luchando para mantener las tradiciones que han hecho de Estados Unidos una potencia. La marcha se realizará —esto no es coincidencia— en el mismo lugar y el mismo día del año en que Martin Luther King dio su ya famoso discurso "Yo tengo un sueño".
Los organizadores esperan que unas 100.000 personas participen de este acto, que durará tres horas, y que se congreguen ciudadanos de todas partes del país. La participación de la candidata conservadora por excelencia, Sarah Palin, y del periodista que más se opone a la Administración Obama, Glenn Beck, hace que este evento se convierta, contra toda intención de los organizadores, en un rally masivo contra Obama.
En futuras ediciones de Crónicas Norteamericanas, analizaremos las repercusiones de esta marcha y su impacto de cara a las elecciones de noviembre.
CroNor
No hay comentarios:
Publicar un comentario